Posts Tagged ‘segundo’

En aquel momento decidí volver a mi apartamento. Tan limpio y abarrotado como siempre. Y tan acogedor.

Sin embargo se distinguía un olor a muerto dentro de la mezcla de aroma a basura y Oxidross evaporado que flotaba en el aire. Quizás fuese una rata que se hubiese ahogado en una cañería o quizás Tony había traído un nuevo “cliente”; en cualquier caso, lo mejor era no preocuparse por ello y dejar que el tiempo se encargase.

No conseguía centrarme para elaborar un plan…¿de cuánto tiempo disponía hasta que Demócrito se diese cuenta?¿Dos, tres horas tal vez? Tenía que idear algo rápido para salir de aquel agujero.

Y es que a pesar de ser una ciudad pequeña y podrida, Rottentown, como así la llamaban, era una ratonera en la que podías entrar pero no salir. Lo que entra en Rottentown, se queda en Rotttentown. Y nunca nada sale. Así, la basura y la droga se acumulan hasta formar lo que hoy en día son sus calles, su gente.

Y si digo que la salida no es una opción viable no es sólo porque esté restringida. Más allá de los mercúricos muros de esta ciudad, y hasta los muros de cualquier otra está la Tierra Negra. Nadie corriente sabe qué hay ahí o por qué está formada. Nadie ha vuelto con vida para relatarlo y los rumores son abundantes y muy, muy imaginativos.

De todos modos era mi única opción teniendo el Ácido en mi poder: o moría a manos de lo que hubiera ahí fuera o Demócrito acabaría conmigo de todos modos.

Estaba decidido, iba a irme de aquel agujero de ratas.

Cogí provisiones y bastante ropa, envolví el Bioáxel en una funda de mercurio y me dispuse a irme.

Ya me iba del que había sido mi hogar, mi morada durante 26 largos años cuando oí una voz a mis espaldas.

-Pensabas irte sin mí, ¿Eh cabronazo?

Me volví hacia mi interlocutor

-¡Tony!

-Maldito hijo de perra-Soltó una carcajada sonora seguida de un ataque de tos- No pienses que te librarás de mí tan sencillamente-Dijo mientras encendía otro de esos apestosos cigarros-Además, sin mí no llegarías diez metros más allá de este portal.

-¿Ah no?-Arqueé una ceja-¿Y qué planeas, Tony? ¿Acaso venirte conmigo? Sabes de sobra que es un suicidio.

-Pero verás Frank…yo no soy más que un pobre camello sin amigos. Si tú la palmas, me volvería loco, joder.

Reí-Ya lo estás, capullo. Y además eres un jodido adicto a esa mierda de Oxidross.

-Minucias, Frank, minucias. Y será mejor que partamos ya. Se hace de noche.

Y así, acompañado de aquel hombre que alguna que otra vez me había salvado el pellejo y sin ningún plan previo, salí en busca de una oportunidad, o mejor dicho, de un milagro.